“Mi esfuerzo, mi empresa”: vendedores ambulantes de Peñalolén se convierten en empresarios. El proyecto nació como una iniciativa del alumno Matías Undurraga y cuenta con el apoyo de la UAI, la Municipalidad de Peñalolén y DuocUC.


Para Juanita Aclilef, comerciante ambulante de la comuna la vida tiene un nuevo brillo, ya que después de haber participado en el programa "Mi esfuerzo, mi empresa" recibió junto a otros 20 emprendedores un moderno y lujoso carro que le permitirá vender sopaipillas y empanadas de primer nivel.

El gestor de la idea fue Matías Undurraga, alumno de Ingeniería Comercial: "Mi objetivo fue ayudar a estos comerciantes a pasar del comercio informal al formal para que mantuvieran su fuente de ingreso. Por eso, pedí un crédito para comprar los carros y me encargo de la distribución de los productos".

El programa, que contó con una capacitación en el Instituto Duoc UC, en tema como manejo de alimentos, mantención del carro y del sitio de trabajo, cuidado e higiene personal, primeros auxilios y reconocimiento de un foco de insalubridad, consistió en entregarles en comodatos un carro de acero inoxidable con los más altos estándares de salubridad impuesto por el Seremi de Salud, para comercializar productos como cabritas, hot dogs, maní confitado, entre otros.

"Después de años trabajando como ilegal, esta es una nueva oportunidad que le están dando a los comerciantes ambulantes y me siento orgullosa de ello. Ahora cuento con permiso para trabajar y lo más espectacular es el carro donde voy a comercializar mis productos", cuenta feliz Juanita.

La ceremonia se realizó el viernes 25 de mayo en la UAI y contó con la presencia de los 20 emprendedores, sus familia, el rector Andrés Benítez, Colin Rogers, decano de Pregrado Santiago y el alcalde de Peñalolén Claudio Orrego, quien felicitó al estudiante Matías Undurraga por ayudar a mejorar la calidad de vida a los comerciantes de la comuna: "esta iniciativa es un beneficio para todos, para la municipalidad que podrá regular este tipo de actividad, para los jóvenes de la Adolfo Ibáñez que desde ahora cuentan con un gran ejemplo de lo que las buenas ideas pueden hacer y, por sobre todo, para los emprendedores de Peñalolén que pueden empezar a soñar con una vida mejor".
La UAI está muy orgullosa de este proyecto ya que demuestra que sus alumnos están preocupados por su entorno y que existen jóvenes emprendedores dentro de la Universidad.


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